miércoles, 27 de febrero de 2008

THC: Todos Humanos Coherentes

"Rita": MFB




THC, o el debate pendiente de los chaqueños



Diálogo con el organizador de la feria del libro Ruben Biseglia, sobre la breve proscripción de la presentación de la revista, la posición de los medios, y las instancias de reflexión que se merece el pueblo del Chaco sobre la defensa de las libertad civiles.

La polémica desatada por la presentación de la revista de cultura canábica THC en el encuentro de revistas culturales de la octava Feria del Libro chaqueño y regional, además de llenar páginas de diarios, portales, y tiempo de aire en radio, nos instó a muchos a escribir en defensa de la libre expresión. El motivo es que cuando se atenta contra ella, no solo se necesita una respuesta, sino una que sea rápida; un reflejo inmediato que exponga y desenmascare la fragilidad e hipocresía de los argumentos reaccionarios.

Dicho esto, recordemos que en la opinión que vertimos en relación a la censura de dicha revista y en el marco de confusión generada por las declaraciones de los diputados moralistas y el párroco escandalizado, que habían asegurado que el subsecretario de Cultura de la provincia les garantizó la suspensión de la presentación, incluimos además a la librería organizadora del encuentro como una de las entidades que se ajustó a la presión para silenciar a los autores.

Nos lleva a rectificar tal observación una entrevista personal con el organizador de la feria, Rubén Biseglia donde afirmó que “en todo momento ratificó su intención de realizar el encuentro”, y aseguró que: “Cuando recibí las amenazas, no solo hacia mi persona sino también a los miembros de la revista, las comenté inmediatamente a la Subsecretaria (de Cultura), y le expliqué a (Francisco) Romero que estaba superado en mis limitaciones para poder llevar adelante el encuentro sin un apoyo especial del Estado provincial, y que dejaba en sus manos la seguridad de los chicos de THC”.

Según repasó Biseglia, tanto por las amenazas (que obligaron al staff de la revista a cambiar de hotel), así como por la aparición de cruces esvásticas en el centro de la ciudad de Resistencia, se había generado un “ambiente muy negro” que lo llevó a transmitirles a los representantes de la revista su imposibilidad de garantizarles seguridad; Versión confirmada más tarde por Sebastián Basalo, director de THC.

La revista se presentaría un día después y si bien la estructura social no se desmoronaría en un lujurioso estruendo fatalista como sugerían las voces apocalípticas, a partir de estos hechos, la feria del libro daría un giro inesperado, disparando un debate cuya primera página la sociedad chaqueña recién empezó a leer. Una discusión la cual no tiene que ver solamente con la despenalización del consumo de marihuana, siguiendo el ejemplo de nobles naciones, sino que además se vincula estrechamente con el respeto irrestricto por las libertades individuales y con la vital responsabilidad que debe asumir la prensa local en su defensa.

Consultado sobre esto Biseglia observó que nos debemos más instancias de debate para la maduración como pueblo, y encontró las razones del conflicto en que “Se sabía que la octava Feria iba a ser un éxito, y hay gente desinformada e intolerante, que no es amiga de la libre expresión, que solamente se ajusta a sus ideas”, dijo y cerró: “el problema es que mucha de esta gente gobierna”.

Aunque el dueño de la librería organizadora valoró que “La enseñanza, es que la sociedad chaqueña respondió con un acompañamiento”, y que la cicatriz quedó en “las voces autoritarias que pretenden imponer”, alertó sobre la existencia de “una incomprensión” por parte de un sector intelectual sobre el porque de la libre expresión y su falta de definición a la hora de resguardarla “Cuando hay que defenderla se ponen excusas de diferente tipo”, apuntó.

Ante el ajetreo generado, era necesario acercar una pregunta crucial a Biseglia: “¿Invitaría nuevamente a THC?”; “sin dudas” respondió, enfatizando que el desafío no consiste en traer la publicación difusora del consumo responsable a la feria, sino en la omisión en la muestra de las editoriales multinacionales que perjudican la producción regional. “El hecho de que Harry Potter no esté expuesto, no es por chauvinismo, sino para proteger al libro local, apuntando a industrializarlo con el sostenimiento del Estado”, dijo, y amplió el argumento: “Lo realmente transgresor es que sea gratuita (por la feria) y convencer al Estado que se haga cargo; como en este caso donde la Subsecretaría de Cultura la financia, siendo la única exhibición en todo el país bajo estos conceptos”.

En relación a como manejaron los medios el tema, el organizador señaló que en la mayoría de los casos se lo excluyó del debate, exponiendo que muchos de ellos“dan asco por su falta de compromiso”, y recordó el caso de la presentación hecha en la feria de 2007 cuando, para la presentación del libro de Raúl Castells “no hubo ni una cámara” de medios nacionales, “porque no lo tenían en su tradicional marco de agresividad combativa, porque no quemó ninguna cubierta”, sostuvo, y plasmó la salvedad de que un libro es más combativo que una cubierta, “mientras una cubierta es redonda, el límite del libro es el universo”.

Siguiendo la línea planteada, el librero finalmente calificó a algunos medios de comunicación como dueños de “una actitud ciega”, advirtiendo que “no importa la política comercial de la librería sino la necesidad de lectores para que exista la crítica, porque sin crítica no hay periodistas”, estimó y añadió: “Tendrían que ser los principales socios de esta feria, además de ser los primeros en salir a defender la libre expresión”.

Sebastián Serantes




LA FERIA DE LIBROS SANOS Y ACEPTADOS




La autoridad eclesiástica local -otra vez en la vereda de enfrente de las libertades individuales y patrocinando una moral muy pocas veces se ve reflejada entre sus agentes celestiales- impulsa la censura de una revista que divulga una opinión distinta.

Oscuras organizaciones menos preocupadas por la apología que por los negocios de alto vuelo, se suman a la cruzada de la iglesia con miedo a que se abra la puerta hacia la legalización y con ella caigan los kiosquitos ilegales que sostienen.

Algunos legisladores, amigos de intocables inversionistas que vienen a talar media provincia, gestores de maltrato, pobreza y votos, acompañan la petición y, alarmados, anuncian que la revista “fomenta el consumo de droga” como si ignorasen que entre sus pares se consume, y no necesariamente marihuana, sino otros químicos mucho más adictivos.

El “casi revolucionario” gestor de la cultura local, accede a la censura y olvida su histórica lucha (en teoría) por las libertades civiles y literarias, en un claro acto de “auto culturicidio”.

La Gran Librería prefiere callar las ideas subversivas, a perder su status privilegiado como organizadora de nuestra buena, costumbrista y sanísima Feria de libros aceptados.

“Prohibición”; “Censura”; “Límites al pensamiento y la opinión” la provincia del Chaco estará ligada a esa consigna, a partir de este gesto moralizante de nuestros iluminados funcionarios y comerciantes. Una Feria del Libro más liberal que nunca, esta que nos toca vivir hoy, un importantísimo avance para descentralizar la cultura y fortalecer la industria del pensamiento entre los chaqueños el logrado por el subsecretario de Cultura.

Que gesto más patético el que vemos, cuando creímos que llegaba un cambio, el club de amigos de la moralina sigue más vigente que nunca. La iglesia olvida la crisis de credibilidad que atraviesa provocada por la abundante pedofilia en sus filas, así como su complicidad en la tortura durante la última dictadura, y en las anteriores durante toda la historia, y demuestra que no cambió nada pidiendo callar una opinión.

Sebastián Serantes



(Ver http://www.diariochaco.com/noticia.php?numero=9613)


(Ver Carta abierta del subsecretario de Cultura de la Provincia, Francisco Romero, exponiendo la posición oficial al respecto http://www.datachaco.com/noticia.php?numero=8437)



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martes, 26 de febrero de 2008

Ahí te vas


De a poco, en silencio, con su exageradísima parsimonia y su calma insoportable para nosotros, los ansiosos. Ahí te vas, yo te veo, y todavía no terminas de hacerlo, nunca del todo. Si hasta pareciera que esa escalera es parte de un escenario pero… ¿cómo explicamos que no es así?
Y ahí te vas, y yo solamente sigo el paso, el lento paso, con un ojo digital. Y ahí te vas y me dejas ese pantalón, y también esa remera, creo, que era tan tuya como el termo platino que el domingo llamó mi atención desde arriba de la heladera de un departamento nuevo, a estrenar, pequeño, de y para Norilla.

Pero antes fue domingo otra vez también. Y mensaje de texto de Norilla: “Gusa. Estoy en lo de RO SELECCIONANDO ROSAS DE FLORE. SI QUERES VENI C MOCHILA”. Es verdad que seleccionamos rosas Norilla, y no otra cosa, y es verdad también que hay que reírse y comenzar a brindar por esos fallidos. O esa bandera de Viejas Locas a medio terminar, que se la quedó algún fan precoz del nunca bien ponderado Pitty Álvarez.
Es que uno se da cuenta lenta y progresivamente de que es así; que nada se pierde, que todo transmuta. Flow era demasiado sensible para poder convivir con la crueldad de este mundo, y algunos eternamente sensibles deciden no aguantar este paso terrenal porque para qué y por qué. Y Flore se fue como la Sole, sí, de lo lindo que era… Y no me vuelvas a hablar de cobardía porque para tomar una Browning 9 milímetros y sentir el frío caño en la sien hay que tener cojones. “La decisión del joven periodista, consternó al ambiente periodístico”, mintió diariochaco.com. Él fue noticia sólo ese día, fue carne de periódico de lunes y martes. Nada más que eso, nadie más que eso, para ellos.
Y pienso que todo aquél que tuvo la oportunidad de conocerlo realmente se enamoró de él de alguna manera. Aquel que lo conoció no podía sino enamorarse, no era una cuestión de elección, sino de aritmética. Y también un poco como lo describió Navarrete cuando se animó, allí muy cerca: “Si las personas fuéramos sólo una partecita de nuestros cuerpos yo creo que flore era sus manos, con sus lunarcitos y sus dedos redondos". Él era el chamo, el único chamo. Y “supongo que habrá una ciudad entera, y me sirve de consuelo si me esperas allá”, me grita el poeta que le diga a mi chamo.
Tres meses hace hoy. Tres meses de calendario gregoriano repugnante y casi obligatorio y hace frío hoy y llueve hoy y el tiempo importa tan poco hoy, y los comentarios importan tan poco hoy ante todo esto que significa su ausencia, ante todo esto que significó y significa su presencia. Válidas contradicciones, me las permito soberbiamente.
Entonces le comenté a Rosemary Navarrete: “Y de a poco poquito, me creo una hormiga. Sí, una hormiga. Hoy vi una, recién. Llevaba una hoja. Una hoja mucho más grande que ella. (Yo había visto en un documental que ellas soportan no sé cuántas veces su peso). Pero, de cualquier manera, había otra cosa. Al parecer, no podía sujetarla bien. Era muy grande la hoja. Yo solamente quería ver cómo hacía para sujetarla”.
Rosemary preguntó si la hormiga "tambaleaba", para que yo le responda que “no, que no lo hacía”. “Yo creo que siempre tambalean las hormigas, pero que así es más fácil llevar, yendo como si bailaran”, acotó. Entonces intenté explicarle: “Era como que la arrastraba… pero el arrastre era desde adelante y hacia adelante. Era como empujar un placard, para adelante. ¿Entendés? No la arrastraba, empujaba la hoja”. “Sí, entiendo”, dijo y sonó a “no me trates de estúpida”. Entonces proseguí: “Igual, la mayor parte de la hoja la llevaba sobre la espalda. Bien. Algún día te muestro igual, aunque entiendas. Y así más o menos creo que pienso que veo que me siento. Nada mal, por cierto”.
La conversación siguió, claro, no terminó allí. En un momento me preguntó cómo puede hacer para decirle que lo quiere. Le dije -sin temor a equivocaciones- que se volverán a ver. “¿Vos creés?, ¿de verdad?” Y sí, yo de verdad creo eso. No sé dónde, no sé cuál es el lugar, y creo no poder establecer eso. Pero puedo hablar del tiempo, sin sumirme al calendario gregoriano repugnante y casi obligatorio. Puedo afirmar que tarde o temprano todos nos vamos a encontrar, aunque suene a soberbia una vez más. Donde demonios sea que sea, nos volveremos a ver y allí podremos decirle las cosas que muchas veces nos guardamos, o que no hicieron falta decirlas, por simple redundancia. Y uno hubiese querido pecar de redundante de cualquier manera, a veces.

... Yo ahora le quiero decir que me guarde un lugar. Y si no hay lugar no importa, nos amontonamos. Y si hay lugar, nos amontonamos igual.
... Nos vamos a encontrar, otra vez. Una y otra vez más, nos volveremos a ver.
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Imagen: Nicolás Michelini - Capilla de Areguá, Paraguay.

jueves, 21 de febrero de 2008

Eclipsados



Imágenes: Iliana Lifchitz - Nicolás Michelini
...
Todo lo que tocas,
todo lo que ves,
todo lo que saboreas,
todo lo que sientes.
Todo lo que amas,
todo lo que odias,
todo lo que desconfías,
todo lo que salvas.
Todo lo que das,
todo lo que negocias,
todo lo que compras,
mendigas, pides prestado o robas.
Todo lo que creas,
todo lo que destruyes,
todo lo que haces,
todo lo que dices.
Todo lo que comes,
a todo el que conoces,
todo lo que menosprecias,
a todo el que combates.
Todo lo que está ahora,
todo lo que se fue,
todo lo que está por venir,
y todo bajo el sol está en armonía...
pero el sol está eclipsado por la luna.
...


"No hay un lado oscuro de la luna realmente. Realmente TODO ES OSCURO"


Pink Floyd - The Dark Side Of The Moon.

lunes, 18 de febrero de 2008

Under the magnifying glass

Imágenes: Rocío Navarro y Nicolás Michelini

Si te fijas bien, Rosemary Navarrete tiene un cacho de milanesa en sándwich entre el incisivo central izquierdo superior y el incisivo lateral superior del mismo lado. Ni hablar de lo gastado que ya está, en sus apenas 25 años de edad, el canino superior derecho.

Si te fijas aún mejor, El Miserable tiene entre siete y nueve puntos negros sólo debajo del ojo en zoom. Lo de la cicatriz en la ceja ya es visible sin la necesidad de lupas, claro; y la mirada absurda forma parte de la incomprensión social y su estupidez mental.

Ambos miran con lupas y no les queda otra que reírse de ellos mismos, como si la vida noctámbula se tratara de una notable competencia freak donde quien más deforma el rostro, más risas se lleva.

El Miserable no siempre prefiere el detalle, sino más bien la velocidad y el “visto bueno” del próximo y prójimo. Pobre, es inseguro por naturaleza.

Rosemary “cree” que es detallista, pero no por preferencia. No tiene posibilidades de elección, la naturaleza manda en estos casos. Habla de prolijidad y memoria, y yo me pregunto qué tienen que ver esos conceptos con el detalle. Nada importa, su vida de cualquier manera es y será un caos, sin adjudicarle fundamentos a que en el horóscopo chinesco es Perro y no sólo eso, sino que además es Perro de Agua...

Quizás el amor de dios esté con ellos... sólo quizás.

jueves, 14 de febrero de 2008

Sol - Edad

Imagen: Darío Milcoff

En la plaza. Sobre el césped, dos jovenzuelas adolescentes se besaban bajo el sol, y la gente que pasó por allí... bueno, simplemente no importó la gente. Ellas están solas, es eso. En el gimnasio, aquí a la vuelta nomás, los musculosos seguían sudorosos, riendo y levantando pesas.

Anoche. En casa de madre, en mi habitación, soñé con mi padre. Lo tomaba por la camisa y le daba golpes de puño en la cara. Sólo buscaba su rostro; sus ojos, su nariz, su boca y el muy cretino, todavía se cubría.

Por la mañana. Alumnos de la FUBA se manifestaron y frustraron, una y una vez más, la realización de la asamblea en la cual se elegiría al rector… ¿de tan respetuosa institución?.

Jueves. Creemos -engañamos- que somos seres dotados de una inteligencia superior a los demás habitantes -ocasionales- del planeta. Y, sin embargo, nada más que eso.
Inciertos, necios, inseguros buscando un lugar dentro de todo, dentro de esto. Un lugar donde deslizarse, donde esperar a la sombra. Un lugar para pasar de todo, para pasar de esto. Por favor.

Imágenes. Fotogramas como mentiras en una ciudad que se pedalea sola. Demasiados rostros, demasiadas sonrisas… ¿de dónde las inventan? Brindo por la hipocresía de cada uno de nosotros, y por el día en que nos vengan a buscar y nos recuerden que de nada sirve. Que, como dijo el pueta, solos estamos, en un océano interminable de gente. ¿Más o menos así? Al coño, voy a por una cerveza que no es ñoño, pero es Heineken de medio que trajo el doctor Miró…

miércoles, 13 de febrero de 2008

De este inconveniente de haber nacido...

Imágenes: Nicolás Michelini


«Desde que estoy en el mundo», ese "desde" me parece cargado de un significado tan espantoso, que se torna insoportable.

Emil Ciorán (De l'inconvénient d'être né, 1973)

martes, 12 de febrero de 2008

“En penitencia, verás agonizar y morir a ese árbol”

Imagen: Nicolás Michelini

Penitencia: (Del lat. paenitentĭa).

1. f. Dolor y arrepentimiento que se tiene de una mala acción, o sentimiento de haber ejecutado algo que no se quisiera haber hecho.

2. f. Sacramento en el cual, por la absolución del sacerdote, se perdonan los pecados cometidos después del bautismo a quien los confiesa con el dolor, propósito de la enmienda y demás circunstancias debidas.

3. f. Virtud que consiste en el dolor de haber pecado y el propósito de no pecar más.

4. f. Serie de ejercicios penosos con que alguien procura la mortificación de sus pasiones y sentidos.

5. f. Acto de mortificación interior o exterior.

6. f. Pena que impone el confesor al penitente para satisfacción del pecado o para preservación de él.

7. f. Castigo público que imponía el antiguo Tribunal eclesiástico de la Inquisición a algunos reos.

8. f. Casa donde vivían estos penitenciados.

Fuente: Diccionario de la Real Academia Española en su vigésimasegunda edición.